Notas sobre te

La calidad del agua: escoger buen agua
La calidad del agua tiene gran importancia para el té y afecta su sabor. Asegurate que el agua es fresco y agradable sin sabor o olor particular. Recomendamos por ejemplo agua mineral natural (con bajo nivel de minerales) o agua purificado.
  • El agua no debe ser clorificado. El cloro arruinará el sabor de la infusión.
  • No usar agua viejo que ya ha sido hervida antes, ya que ha perdido su oxígeno por lo que la infusión resultará plana y aburrida.
  • No usar agua directamente de la llave sin purificar. El sabor resultará mucho mejor.
  • El agua debe ser neutral en pH (7 en la escala de pH) y tener un contenido de substancias solidas completamente dissueltas (TDS, Total Dissolved Solids) de 30 PPM (partes por million) o menos.
La temperatura del agua
Es importante que el agua sea de temperatura adecuado al hacer la infusión. Si queda muy caliente, el té se pondrá muy amargo y pierde su sabor más delicado.
  • Poner el agua a hervir. Una vez que llega a hervir, inmediatamente apaga el fuego o calientador; el agua no debe seguir siendo calientado.
  • No dejar al agua herviendo. Al hervir, el agua pierde su oxígeno. El oxígeno es importante para el sabor del té. Agua demasiado hervido resulta en una infusión plana y aburrida por falta de oxígeno.
  • Si necesario, dejar al agua reposar hasta que tenga la temperatura adecuada.
Prelavado de hebras
Para algunos tipos de té (como tés puer/rojos, negros y oolong), conviene mojar las hebras brevemente en agua caliente antes de hacer la primera infusión (y después botar ese agua). Este "prelavado" sirve para lavar las hebras (de posible polvo etc.) y también para preparar ("abrir") las hebras para que suelten sus sabores mejor. Poner suficiente agua para que las hebras se cubren por algunos segundos, después botar este agua; no es para beber.
La infusión: algunas sugerencias
Aquí hay algunas sugerencias para hacer una buena infusión.
  • Usar agua de buena calidad, fresco y sin sabores feos.
  • Usar agua de la temperatura correcta. Si el agua es muy caliente, el té se pondrá amargo y pierde sus sabores más delicados.
  • Poner el agua caliente en de las hebras. Intentar chorrear en un punto fijo para no chorrear encima de todas las hebras. Eso es para evitar que las hebras se quemen por el agua.
  • Tapar bien al recipiente durante la infusión. El té se quedará mejor así.
  • Esperar el tiempo indicado. Modificar el tiempo según su gusto, si por ejemplo le gusta su té más fuerte o suave. No dejar la infusión pasar el tiempo, ya que fácilmente se pondrá amargo en tal caso.
  • Al cumplirse el tiempo indicado, verter todo el líquido en una tetera, separandolo bien de las hebras. Asegurete que hasta las últimas gotas salgan. Las hebras nunca deben quedarse en infusión.
  • De acorde con el tipo de té, las hebras podrán ser usadas para otras infusiones adicionales.
¿Debo precalientar la tetera o el recipiente donde se prepara la infusión?
Si prepara un té negro o puer le convendrá echar un poco de agua caliente en la tetera (y después botarlo) antes de poner la infusión. Eso es para que el agua no pierda su temperatura.
Eso no es necesario con los tés que requieren temperaturas bajas, como los verdes, blancos, amarillos y oolong, ya que en su caso la tetera fria puede ayudar a bajar la temperatura del agua.
¿Con o sin infusor/filtro?
La infusión siempre se quedará mejor si las hebras quedan sueltas en la tetera o recipiente. Eso permite a las hebras abrirse bien y soltar sus sustancias y sabores en el agua.
Los infusores restringen y apretan las hebras, no permitiendo su plena infusión con el agua.
Si por acaso todavía quieres usar un infusor o filtro, asegurate que tenga mucho espacio para que las hebras se puedan mezclar cuan bien que posible con el agua. No usar infusor pequeño o cerrada. Las infusores facilitan el proceso de preparación, pero el té se queda peor.